viernes, 28 de septiembre de 2012

Día 365 (28.9.12) – Proyecto 150 (palabras) x 365 (días)



Último
de Bibiana Ricciardi
El último día amaneció soleado. Primavera inestable, pronto se nubló. Intentó recordar el estado meteorológico de aquella primera vez, un año atrás. ¿Un año? Trescientos sesenta y cinco días. Mucho, poquito, nada. Te quiero mucho, poquita, nada. Demasiado ¿Cuánto? Cincuenta y cuatro mil setecientas cincuenta palabras. Por lo menos tenía una dimensión. Había encontrado una manera de asir al tiempo, de atraparlo con palabras, de apresarlo. ¿Palabras? Conjuntos de letras. ¿Cuántas? ¿Cuántas letras? Podría contarlas antes de que se las llevara el viento. Septiembre estaba tan ventoso como el año anterior, y se sabe lo que le pasa a las palabras sueltas al viento.  Tal vez si hubiera comenzado a largarlas durante noviembre, o en mayo. Septiembre. Había vuelto al punto de partida.  Dejó de lado el clima, y se dispuso para el final. Creyó que podía contar el tiempo. Ingenua Sherezade, la arena se le escapó entre los dedos.

Inspirado en: http://servicios.lanacion.com.ar/informacion-general/pronostico/

jueves, 27 de septiembre de 2012

Día 364 (27.9.12) - Proyecto 150 (palabras) x 365 (días)



Diezmo
de Bibiana Ricciardi

Dios sabe que el hombre es hijo del rigor. Ningún feligrés elige voluntariamente contribuir para mantener a la iglesia que le da sentido a su vida. Una negligencia tan desagradable como la de negarse a darle de comer a la propia madre. ¿Si Dios nos dio la vida, cómo podemos escatimarle dinero para su propia subsistencia? Es por eso que hemos resuelto penar a quienes se nieguen a dejar su dádiva dominical. Las hermanas pasarán por los bancos y anotarán los nombres de las familias que nieguen su aporte. Esas mismas personas y todos los suyos --aun estando en ausencia-- tendrán prohibido el ingreso a la iglesia el próximo domingo. Lo siento hijos míos, pero desde que el Vaticano obliga al aporte de impuestos de los creyentes, ya nadie deja ni un céntimo en esta pobre parroquia. ¿Acaso creen ustedes que el Papa comparte algo de vuestros aportes con nosotros?

Inspirado en: http://www.acceso365.com/0/vnc/index.vnc?id=en-que-pais-obligan-a-pagar-a-los-que-creen-en-dios

miércoles, 26 de septiembre de 2012

Día 363 (26.9.12) – Proyecto 150 (palabras) x 365 (días)



Revolucionaria
de Bibiana Ricciardi
Jane no se llama Jane. El suyo es un nombre en clave. Ahora tiene ochenta y seis años pero se convirtió en Jane a los veintidós, cuando  comprendió que dada la progresión histórica, cuando llegara a la vejez, los ancianos serían un problema. Una amenaza mundial. La población envejecía a pasos agigantados. La esperanza de vida se prolongaba, y el control natal completaba la ecuación. En su país estaba prohibido tener más de un hijo. ¿Quién cuidaría a los viejos? Nadie. Ni el más generoso de los jóvenes del futuro querría cuidar a miles de abuelos ajenos, mano de obra improductiva en un país gigante. Entonces Jane comenzó su revolución. Silenciosa, pequeña pero innovadora, y hasta placentera. Una revolución unipersonal. Bastaba con una persona para salvar al mundo. Es así como hoy, a fines del siglo XXI, Jane tiene ciento veintidós bisnietos y treinta y tres nietos dispuestos a cuidarla.
Inspirado en: http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2012/09/120924_china_envejecimiento_poblacion_il.shtml

martes, 25 de septiembre de 2012

Día 362 (25.9.12) – Proyecto 150 (palabras) x 365 (días)



Viento
de Bibiana Ricciardi
-- ¿Abortaste?
El viento frío se colaba por los intersticios de las maderas mal clavadas. El pueblo bailaba al son del viento. Cuando soplaba desde la montaña, peor. Se metía por las orejas, te quitaba las ganas de respirar. Te dejaba seco, desganado. Vacío. Hicieras lo que hicieras igual se lo iba a llevar el viento. Sin embargo, la población sureña crecía a un ritmo sorprendente, como si el viento trajera también a los niños. Criaturas que se amontonaban a la espera del turno de engendrar o de parir, según indicara la madre naturaleza.
-- No, señora, no.
-- ¿Agujas? Mirá que todavía lo tenés  adentro.  
-- Sáquemelo, señora. Yo no lo quiero.
-- Que te lo voy a sacar. Un desastre te hiciste. Seguro que te nace medio bobo.
Resignada la niña mujer cubrió su vagina con los trapos sucios que le atajaban la sangre, y remontó el viento en dirección a su hogar.

Inspirado en: http://www.pagina12.com.ar/diario/elmundo/4-204177-2012-09-25.html

Día 361 (24.9.12) – Proyecto 150 (palabras) x 365 (días)



Garantías
de Bibiana Ricciardi
                Las primeras jaulas tenían los barrotes de hierro. Eran grandes. La idea no era castigarlos, pobres hombres. No había nada de malo en pedir monedas, o mendigar un mendrugo de pan. Pero había que ponerles un límite para que dejaran de molestar a los turistas. Que ellos tuvieran derecho a procurar no morir de hambre, no significaba que los gobernantes no estuvieran obligados a certificarle al resto de los ciudadanos, una afluencia tal de turistas que garantice el  trabajo a los afortunados que lo consiguieran. Por eso ordenaron las jaulas. Amplias, de hierro. Al principio los mendigos protestaron. Pero pronto aceptaron felices. El zoológico humano se convirtió en la principal atracción turística de la ciudad, y eso redundó en mejores  limosnas para todos. Eso sí, forraron los barrotes con goma espuma para evitar que los indigentes pudieran invadir a los turistas con el ruido de los cacharros contra los barrotes.
Inspirado en: http://www.acceso365.com/0/vnc/index.vnc?id=crean-un-zoologico-humano-para-encerrar-a-los-indigentes

lunes, 24 de septiembre de 2012

Día 360 (23.9.12) - Proyecto 150 (palabras) x 365 (días)



Mito
de Bibiana Ricciardi

La tarde se presentaba nebulosa y Sandy pensó en quedarse viendo tele como cualquier otra chica de su edad.  Sin embargo, ella no era así. Tenía un objetivo, un trabajo. Una militancia. Su país intentaba escapar de la crisis que estaba arrastrando a unas cuantas economías mundiales. Ella era una soldado de la recuperación. En su caso, a través del turismo. La idea había sido del departamento de difusión. La fuerza universal del mito garantizaba el éxito, y el esfuerzo individual tampoco era tanto. Ella sólo tenía que mostrarse, ni siquiera debía dejarse tocar. Se sentaba lánguida en el bar de mayor afluencia de turistas y esperaba que algún soñador la mirara con deseo. Entonces se iba, desaparecía. Lo demás era tiempo. La búsqueda del amor de la vida del incauto despertaría el interés de otros. Parecía mentira pero con ese método se estaba duplicando la afluencia turística al país.

Inspirado en: http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2012/09/120922_curiosidades_en_busca_de_un_amor_bd.shtml

sábado, 22 de septiembre de 2012

Día 359 (22.9.12) - Proyecto 150 (palabras) x 365 (días)



El policía bueno
de Bibiana Ricciardi

La ventaja de vivir frente a la comisaría es que conoces los gustos de los ratis. Que al suboficial le gustan las pendejas, por ejemplo. El tipo era buen policía. Muy bueno. Tenía mano pesada y no dudaba en bajarla sobre la cabeza del que fuera. Si alguien se negaba a desembuchar Ramírez se encargaba, lo aflojaba en dos minutos. No le hacía asco a nada. Era una pieza muy importante, no podrían prescindir de él. Por eso la jefa le pedía que se mantenga alejado de las pibitas. Pero era muy difícil. Había cada una... La de en frente, justamente. Tan chiquita y tan puta, parecía mentira. Doce añitos, revoleaba el culito que daba gusto. El día de la violación fue la madre que la mandó a que se cruce y lo busque. Se la tenía jurada desde la última paliza. Ella sabía que Ramírez no se podía resistir.

Inspirado en: http://www.infobae.com/notas/671917-Fue-detenido-un-policia-acusado-de-abusar-de-una-nena-de-12-anos.html

viernes, 21 de septiembre de 2012

Día 358 (21.9.12) – Proyecto 150 (palabras) x 365 (días)



Final
de Bibiana Ricciardi
La mujer sonreía grande con su boca desdentada. Una felicidad nueva, llena de huecos. Como si presintiera el final de la espera. Cuarenta años. Una vida entera husmeando el mar, adivinando el humor de las aguas que se habían devorado a su amor. A veces creía verlo en la espuma, se convencía de que aún podrían devolvérselo. Entonces imaginaba cómo llegaría, cubierto de qué algas, amigo de qué peces. ¿Vendría con su carita morena y sus músculos de hierro? ¿O llegaría ajado por el mismo ser que le había robado a ella sus senos turgentes y sus blancos dientes? Esos últimos días la loca sonreía feliz. ¿Acaso hubiera tenido mejor casa que la playa dorada? ¿Acaso hubiera tenido mejor hombre que el que ella misma se inventó con los retazos de aquel que se tragara el mar? El océano había sido su amigo y a él se entregó en paz.
  
Inspirado en: http://www.acceso365.com/0/vnc/index.vnc?id=tanto-espero-que-se-murio-la-loca-del-muelle-de-san-blas