viernes, 5 de abril de 2013

Proyecto: Usted está aquí: km 2,58




Usted está aquí: km 2,58 Conde y Santos Dumont - C.A.BA. Argentina
 El sol del otoño no es tibio. Basta con esa patraña. Al mediodía calienta fuerte. Tanto que levanta el vaho húmedo del piso embaldosado. Orina canina, o de cualquier otra índole. Se te mete en la nariz y te da picazón de garganta. La plaza seca está en el lateral del colegio. Los bancos de cemento, bajo el rayo del sol. Una mamá espera a su hijo. O hija. El timbre de salida todavía no suena. El de la primaria, porque el del Jardín de Infantes parece que sí; de hecho la acompaña en la espera su otro niño. El pequeño. Ella le enseña con correcta dicción los pormenores de un cordón en función de ser atado. Inversión maternal, cada minuto debe servir para educar a la criatura que demuestra grandes dotes intelectuales. Él, por su parte, asegura que puede hacerlo solo.
-- Soy tu mamá—sostiene ella con la confianza de quien exhibe la más fidedigna carta credencial.
-- Pues desearía que no lo fueras—contesta el geniecillo, mientras continúa luchando con su cordón rebelde.
Finalmente la zapatilla queda ajustada sin ayuda externa. El chico, sin embargo, evita sacar ventaja del logro. La madre lo toma de la mano y se acerca a la puerta del establecimiento. Los alumnos comienzan a salir en tropel. El pequeñito se deja llevar, pero advierte:
-- Te voy a abandonar. Cuando lleguemos a casa te voy a abandonar.

Bibiana Ricciardi